El proceso de adivinación por Ifá en la Santería o Religión Yoruba necesita de instrumentos especiales para asistir en la adivinación a transcribir la sabiduría de Orunmila a través del babalawo.

El proceso de adivinación mas sencillo solo necesita del okpele, cadena que cuenta con 8 cortezas que de acuerdo a como caigan darán el oddu de Ifá. Para adivinaciones de mas envergadura se utilizan el opón y el iroke, fundamentales en la adivinación de Ifá, un rito central dentro de la Religión Yoruba. El tablero, que puede estar adornado con imagenes talladas, se espolvorea, y sirve como una plantilla donde los signos sagrados (oddus) relacionados a lo concerniente a la persona que se está mirando, son trazados como el punto de partida para el analisis. En contraste con esos signos transitorios, el telon de fondo permanente de los motivos tallados en el tablero y en el iruke constituyen la exegesis artística de las fuerzas que dan forma a la experiencia humana y las necesidades universales llenadas para aquellos que buscan la iluminación.

Los utensilios utilizados para la adivinación incluyen.

Un grupo de 16 ikines, conocidos como semillas de kola, que son utilizados para crear los datos binarios.

El Okpele.
Un grupo de 16 ikines, conocidos como semillas de kola, que son utilizados para crear los datos binarios.
Un receptáculo para las semillas.
El tablero de adivinación (opon Ifá).
El iroke Ifá.
El cinturón de cuentas que usa el babalawo.
Para iniciar el ritual, el babalawo pone el tablero en frente de el y tabletea ritmicamente sobre el, con la punta de su iroke, invocando la presencia de los pasados adivinadores de Ifa, llamando a Orunmila, el Orisha de la adivinación.

Hay muchas semillas o ikines pero solo algunos tipos específicos pueden ser utilizados para la adivinación de Ifá. Las semillas se agrupan en una mano, entonces el adivinador tratará de pasarlas todas hacia su otra mano a la misma ves, y cuenta las semillas que se les quedaron en la otra mano, esperando que sean una o dos semillas, mientras dura este proceso, el adivinador hace marcas simples o dobles in en polvo que se encuentra sobre el tablero, hasta que haya creado uno de los 256 oddus que existen.

Cada uno de estos oddus está relacionado con un grupo de versos llamados Eses, relacionados con la mitología Yoruba, y que sirven para el proceso de adivinación. Estos versos representan miles de años de observación y están llenos de predicciones, prescripciones mundanas y espirituales para resolver situaciones que aparecen en el oddu.

Despues de obtener el oddu que gobierna la situación o evento, entonces el babalawo determina si el oddu viene con Iré (que puede ser descrito pobremente como buena suerte, aunque significa más) y Osobbo (que son impedimentos u obstáculos para lograr el objetivo). despues de este proceso el adivinador determinará las ofrendas necesarias, espirituales, disciplinarias y de comportamiento que se deben realizar por la persona que recibe el consejo adivinatorio (ebbó)