Guaicaipuro:
Hace tiempo ¿Tú sabías
que había una vez un cacique
de valor incomparable,
que dominó muchas tribus
con carácter indomable?
Vivía en el pueblo Suruapo
cerquita de Paracotos,
quebrada que muchas veces
calmó sus sueños inocuos.
Hijo de un indio tequeño
y una aricagua bonita
recibió la educación
espartana y derechita.
Catuche era su maestro
a quien pronto supliría
sus mandatos eran recios
aunque pronto moriría.
Se enamoró de una india
bella como una princesa
de ojos negros y profundos
que a su alma dejaron presa.
Con ese pelo trenzado
le alborotó el corazón
y con su boca de rosa
le calmó su gran pasión.
Lo pusieron a escoger
entre 200 doncellas,
pero el caballero y todo
a Urquía, no le dio querella.
"Mi Urquía vale por todas"
al Piache le respondió,
porque muy pronto en su boda
en mujer la convirtió.
Vivió cercano a su gente
con Caycape y con Tiaora,
sus sobrinos lo cuidaban
y sus hermanas lo adoran.
Quetemine y Pariamanaco
su guardia siempre le hicieron
igual que aquel Tamanaco
respeto y fe le infundieron.
Mató a varios españoles
vivió arriba en la montaña
se alió con Paramaconi
con coraje, ardid y maña.
Venció a Juan Rodríguez Suárez
y se adueñó de su espada
su intrepidez y su astucia
quedaron siempre probadas.
Narváez saboreó el valor
al coartarle la misión
que le dieran otros jefes
en aquella expedición.
2
Se alió con Guaicamacuto
nadie lo hubiese pensado
para echar los españoles
de aquel famoso Collado.
Dominó a los españoles
por seis años, sin parar,
venció a Losada en San Pedro
nadie lo puede negar.
Con Baruta y Naiguatá,
Chacao y Aramaipuro,
Paramaconi y Terepaima
peleó sin dificultad.
Chicuramay también vino
a conformar esa alianza
para correr a los necios
con valentía y con pujanza.
Una tarde, triste tarde
de purita adversidad
Infante mandó a su gente
lleno de rabia y maldad.
Esa noche, noche negra
mandó a Sancho del Villar
porque el miedo de Francisco
no le permitió llegar.
Ese don Francisco Infante
acobardado, miedoso
ordenó prender el fuego
a la choza del famoso.
Guaicaipuro entre dos fuegos
sabiamente decidió
salió atacando de frente,
allí su vida dejó.
Su resistencia falló
ante tantos agresores
sin embargo, defendió
a su raza, a sus valores.
Díjoles en lengua india
y cercano de la muerte:
Venid, venid extranjeros
venid a ver cómo muere,
el último de los hombres
que a su pueblo defendiere.
Herido por todo el cuerpo
y con la sangre saliendo
expiró el noble guerrero
lentamente fue muriendo.