Otra manera de ver el Árbol es el llamado «método de los Cuatro Mundos». Deber tratar de ver en el árbol de la vida líneas divisorias entre los triángulos descritos anteriormente. Así, cada triángulo más la Sefirá décima representan un «Mundo». El triángulo superior, formado por las Sefirot 1, 2 y 3, se conoce como Ha-o-lam Atsilut, que significa «Mundo de los Arquetipos o Emanaciones». Es el mundo Divino en el cual se encuentran los pensamientos de Dios. Se dice que este Mundo contiene los aspectos y los poderes de Dios representados por los nombres de Dios. El triángulo del medio, formado por las Sefirot 4, 5 y 6, se conoce como Ha-o-lam Beriyá, que significa «Mundo de la Creación». No es real todavía en un sentido físico; pertenece más bien a la mente consciente. Se dice que en este mundo se encuentran los arcángeles. El triángulo inferior está formado por las Sefirot 7, 8 y 9 y recibe el nombre de Ha-o-lam Yetsirá o «Mundo de la Formación». Algunos consideran que equivale al plano astral, el cual constituye la base detodo cuanto existe en el universo físico. Se dice que en este mundo se encuentran los diversos «órdenes» de ángeles. La Sefirá número 10, en este sistema, recibe el nombre de Ha-o-lam Asiyá, el «Mundo de la Acción». Es el mundo en que se encuentran los cuatro elementos y, por lo tanto, el universo físico, y es el mundo en el que puede desarrollarse la acción física. Pero ¿qué nos aporta este sistema de los Cuatro Mundos? Vamos a suponer que Dios desea crear un universo. La primera cosa que Dios tendría que hacer sería percibir la necesidad de algo. Aquí Dios actuaría en el mundo de Atsilut. A continuación, Dios vería que el universo está formado de Aire, Tierra, Fuego y Agua y que tendría que haber cosas vivas. Aquí, Dios actuaría en el mundo de Beriyá. Luego, Dios empezaría a hacer todo cuanto fuera necesario para crear el universo. Aquí, Dios actuaría en el mundo de Yetsirá. Finalmente, Dios introduciría la vida y la acción en las partes formadas del universo y actuaría en el mundo de Asiyá.Pero ¿de qué modo nos afecta esto? Imaginemos que necesita usted algo que le sujete los papeles mientras practica un ritual. Ha visto usted una necesidad y, por lo tanto, se encuentra en el mundo de Atsilut. Luego, empieza usted a visualizar aquello que necesita. Está hecho de madera, es más alto por la parte de atrás que por delante para que se sostengan los papeles en un ángulo adecuado, y tiene una repisa en la parte de delante para que no resbalen. Aquí, se encuentra usteden el mundo de Beriyá. A continuación, sale usted de casa y va a comprar madera, la corta de la forma adecuada, encaja las piezas del atril y termina el trabajo con una bonita capa de pintura. Aquí se encuentra usted en el Mundo de la Formación, Ha-o-lam Yetsirá. Finalmente, empieza a utilizarlo y actúa entonces en el mundo de Asiyá. Si alguna vez ha deseado usted cualquier cosa pero no ha sido capaz de conseguirla en su mundo, es muy probable que sea por haber ignorado la importancia de alguno de los Cuatro Mundos. Aprenderemos más sobre el procesode conseguir cosas para nuestro mundo (Magia Gris) posteriormente. Tal como se ha dicho anteriormente, la Cábala ha cambiado a lo largo del tiempo; no ha sido un sistema estático e inamovible. Existen otras versiones de los Cuatro Mundos. Un sistema sostiene que las divisiones de los Cuatro Mundos deberían incluir sólo la Sefirá superior, Keter, en el primer mundo. Las dos Sefirot siguientes se encontrarían en el segundo mundo. Las Sefirot del cuatro al nueve formarían el tercer mundo de Yetsirá y el cuarto mundo estaría formado únicamente por la última Sefirá, M
aljut.