Observe una figura del Árbol de la Vida. Verá que la figura ha sido dividida en tres grandes pilares. El pilar de la izquierda consta de las Sefirot números 3, 5 y 8, y se conoce como el
Pilar de la Severidad.
A la derecha, el pilar consta de las Sefirot 2, 4 y 7. Al ser el contrario del pilar de la izquierda, se le conoce como el Pilar de la Misericordia.
Equilibrando los dos pilares exteriores, tenemos el Pilar del Medio, que consta de las Sefirot 1, 6, 9 y 10, y que se conoce como el Pilar de la Bondad.
Es interesante observar que el Pilar de la Severidad, a la izquierda, se considera femenino, mientras que el Pilar de la Misericordia se considera masculino; al revés de lo que podría considerarse la norma arquetípica. A pesar de esto, si estudia las teorías de Jung de los arquetipos, descubrirá que, de igual modo que existe una «Gran Madre» amable, servicial y beneficiosa, existe también el elemento femenino que quiere perjudicamos, conocido como la «Madre Terrible». Vea, por ejemplo, los mitos de mujeres mayores malvadas (Hansel y Gretel) y de jóvenes engañosas y poderosas (Circe). (...) a continuación se presenta el significado de los Pilares.

El Pilar de la Misericordia.

Para ser misericordiosos, debemos poseer la Sabiduría para ver los resultados de nuestras acciones y darnos cuenta de que la Victoria sólo podemos alcanzarla mediante la sensatez y la capacidad de aguantar (de mostrar Misericordia en lugar de mal genio), y no solamente mediante la fuerza.

El Pilar de la Severidad.

Para ser severos debemos desarrollar la Comprensión de las leyes del universo y poseer la Fuerza para hacerlas cumplir con justicia, peronunca cediendo a la misericordia, sino únicamente a la justicia. Esto nos concederá un poder y un Esplendor externos que ocultarán la falta de humanidad y de misericordia que se esconde bajo su superficie.

El Pilar de la Bondad.

Para ser bondadosos debemos darnos cuenta de que vivimos en el Reino (de la Tierra) y que no somos Dios. Así pues, sea lo que sea aquello por lo que luchemos, debemos perseguir siempre un Fundamento de Belleza intentando evitar los extremos de la severidad excesiva y del exceso de misericordia. De este modo podemos esperar ver Coronados nuestros esfuerzos con el éxito. Ésta es una forma de entender el Árbol de la Vida, según el sistema de los Tres Pilares. Si no tenemos éxito en nuestros esfuerzos hacia la consecución de algún objetivo, podemos descubrir dónde se encuentra el desequilibrio, es decir, en qué lado del Arbol. Entonces, podemos intentar añadir algunas características equilibradoras del lado opuesto del Arbol. Como resultado nos desplazaremos hacia el centro, hacia el Pilar de la Bondad, que podría llamarse también Pilar de la Manifestación Auténtica.