Los verdaderos creyentes de la religión espiritual (Espiritista, Palera ó Santera) no deben entrar en ella en busca de influencias que puedan proporcionarles ventajas inmerecidas o atributos para el bien propio o con el fin de especular, tampoco como objeto de pura diversión. Pues viéndolo como un Don Divino, es algo que debe venerarse, y honrarse con mucho respeto, y en bien propio de sus semejantes, para así cumplir con el mandato celestial, de vencer obstáculos, ó ayudar a los demás en este camino espiritual y Amar a Dios sobre todas las cosas.

Este amor debe de llevarnos a la realización de buenas obras, y así mantener el espíritu en buen estado de pureza y estar en paz con la creencia y la convicción según la cual debemos amar al prójimo como a nosotros mismos.

No hacer mal ni hacer bien esperando recompensa, sino el bien por el bien mismo, respetando a todos por igual y prodigando el amor a los débiles y necesitados, apartándonos del mal sin odios ni rencores para con ningún ser humano, atender con prioridad a los necesitados, atendiendo las peticiones y necesidades de quienes las solicitan en este camino espiritual.

Unificando a todo aquel que ha sido favorecido con estos dones y combatir el mal en todas sus manifestaciones, derramando amor y ayuda a nuestro alrededor, con vibraciones positivas que emergen de los seres divinos y de luz, que son captadas por nosotros sus fieles seguidores.

CON DIOS TODO SIN DIOS NADA......