Quizás se habrá preguntado cuál es la diferencia entre la Magia «Ceremonial» y la Magia «Ritual». Muchas personas utilizan estos términos indistintamente como sinónimos y, de hecho, sus definiciones en el diccionario son bastante parecidas. Sin embargo, en la filosofía mágica, hay una diferencia importante. Cualquiera puede practicar un ritual. Puede tratarse de un ritual mágico o de cualquier otro tipo de ritual, como un ritual de afeitado, en el cual usted se afeita según un determinado modelo. Tras un período de práctica, algunos rituales, como el de afeitarse, se convierten en hábitos. Romper el ritual, es decir, seguir un modelo poco habitual, puede provocar problemas. Seguramente le haría sentirse incómodo y podría resultar realmente dañino. Si no me cree, intente afeitarse de una forma distinta a la habitual, pero no se sorprenda si termina cortándose y dejándose marcas. De modo que esto es una advertencia importante: nunca deje que sus rituales mágicos se conviertan en hábitos. Practíquelos siempre con plena conciencia, aunque los haya realizado todos los días durante años. Mi definición de ceremonia es que se trata de un «ritual de grupo». Es decir, sólo se necesita a una persona para practicar un ritual, pero se necesitan varias para llevar a cabo una ceremonia. Así pues, para practicar la Magia Ceremonial debe usted contar con algún grupo. A pesar de que todas las técnicas mágicas de este curso se presentarán de modo que pueda realizarlas un ritualista individual, en adelante encontrará notas sobre cómo practicar algunos rituales en grupo. Esto nos conduce a la cuestión de las ventajas y los inconvenientes de los grupos. Los beneficios de los grupos mágicos son de tres tipos:

1.Camaradería.

A veces, ser mago puede ofrecer una perspectiva solitaria, y es bueno tener amigos con intereses parecidos.

2. Especialización.
Las personas que forman un grupo mágico deben tener conocimientos parecidos, hasta un cierto nivel, pero nadie puede ser un experto en todos los campos del ocultismo. En un grupo, una persona puede estar especializada en el Tarot (aunque todos los del grupo deberían estar familiarizados con el Tarot), otra puede estar especializada en Astrología, otra en la historia del ocultismo y otra en las ceremonias y los rituales. De este modo, cuantas más personas haya en elgrupo, mayores serán las posibilidades de que algún miembro conozca un tema determinado cuando el grupo necesite información sobre éste.

3.Poder.

A pesar de que algunas personas lo negarán, la verdad es que cuanta más gente haya en un grupo, mayores serán los niveles de energía psíquica que se generen. Quizás ha experimentado usted los flujos de energía en un concierto de rock o en un partido de fútbol. Esto no es más que energía psíquica mal controlada. La magia nos enseña a controlar esta energía mediante las técnicas que ha estado usted aprendiendo. Evidentemente, la intensidad aumenta en proporción al número de personas que estén presentes. Más aún, la cantidad de energía aumenta geométricamente y no por simple adición. Esto significa que si una persona genera una cantidad de energía psíquica «E», entonces, —2 personas (podrían) generar 2E, —3 personas (podrían) generar 4E, — 4 personas (podrían) generar 8E, —5 personas (podrían) generar 16E, —6 personas (podrían) generar 32E, —7 personas (podrían) generar 64E, etc. Como puede ver, incluso pocas personas trabajando juntas pueden provocar un efecto más grande que un número mayor de personas trabajando individualmente. Esta, por cierto, no es una teoría que me haya inventado yo. Está basada en las Teorías de los Campos de Einstein y es aceptada por la mayoría de los ocultistas que conozco. Ello no significa, sin embargo, que el hecho de disponer de un grupo de personas le acarree inmediatamente el éxito en su trabajo mágico. Un mago individual puede controlar mucho mejor la energía mágico-psíquica que un grupo. A veces, por esta misma razón, un individuo puede tener más éxito que un grupo. Por este motivo he indicado que un grupo de personas podría generar más energía que un individuo. Ciertamente, un grupo de incompetentes no será capaz de superar a un mago bien entrenado. Esto nos conduce a hablar de los inconvenientes asociados con los grupos. Un buen amigo mío, un respetado autor de muchos libros de magia, cree que los trabajos en grupo están obsoletos y resultan impracticables. Esta opinión es debida a sus experiencias personales con algunos grupos. Yo también he tenido experiencias parecidas. Siempre, y quiero decir siempre, los problemas asociados con los grupos se basan en un único problema y sólo en uno: la psicología personal. Se forman camarillas y las personas que quedan fuera se sienten heridas y rechazadas. La persona A no quiere trabajar con la persona B porque la persona B es demasiado (a) lista, (b) tonta, (c) fea, (d) hermosa o (e) cualquier otro atributo. Alguien puede iniciar una conspiración contra el líder. Alguien, quizás, desee cambiar al grupo para adaptarlo a lo que él cree que debería ser, en lugar de cambiar él mismo para adaptarse al grupo. Todo esto es muy estúpido. Estas tonterías han ocurrido durante años entre los grupos. Varios grupos que se autodenominan rosacrucianos insisten todos en que sólo ellos son los auténticos y aseguran que los demás son un fraude. Varios grupos de Brujería y de Wicca incurren también en este tipo de necedades. Un conocido grupo mágico tiene actualmente unas cinco o seis personas que aseguran, cada una de ellas, ser el líder auténtico del grupo y acusan al resto de impostores. Esta falta de acuerdo ha dado lugar a insultos ofensivos y ¡ha llegado a los tribunales! ¿Qué puede hacer una persona que desee trabajar en un grupo con otras personas de intereses parecidos? En primer lugar, la persona puede olvidarse del tema. Pero si no es eso lo que quiere, puede iniciar un grupo partiendo de cero. Entonces, a medida que se vaya incorporando más gente, cada persona, como en la tradición de la francmasonería, deberá ser aceptada por todos los miembros de que conste el grupo, antes de permitírsele la entrada. De ese modo, las personas deberán conocerse primero deun modo social antes de empezar a relacionarse como grupo mágico. Debe tratarse de un pequeño círculo de amigos. Algunas brujas sostienen que un grupo mágico no debería superar los 13 miembros. De aquí que 13 sea el número máximo para muchas asambleas de brujas. Además, el objetivo de todas las personas que componen un grupo mágico debe ser sólo uno. Ninguna de las personas del grupo debe tener otros objetivos. Israel Regardie aconsejó seriamente que todas las personas relacionadas con el ocultismose sometieran a psicoterapia. Durante mucho tiempo creí que ello era debido a su condición de terapeuta seguidor de Reich. Pero debido a mi propia experiencia con grupos y a otras experiencias que me han contado, he llegado a un punto en que me siento inclinado a dar la razón al buen doctor. Desgraciadamente, la mayoría de nosotros no tiene el tiempo ni las ganas de acudir a un analista y mucha gente no puede pagarlo. Además, la calidad de los psicoterapeutas varía mucho. ¿Cómo sabremos si hemos dado con uno bueno, uno que no se asustará cuando le digamos que estamos inmersos en el estudio de lo oculto? Afortunadamente, existe una respuesta. Se trata de utilizar una técnica mágica y psicoterapéutica muy poderosa que yo llamo I.O.D.