“En nombre de Jesucristo, mi Señor y Salvador, ato a todos los principados, poderes del aire maléficos en lugares elevados, tronos, dominios, gobernantes mundiales y hombres fuertes que ejercen influencia sobre mí, y les prohíbo operar contra el que reza esta oración.

El el nombre de Jesús, ato y destruyo la brujería, el poder de las brujas, los espíritus vinculantes, los espíritus que bloquean y/o fuerzan la voluntad, el control mental, la destrucción, la lujuria, la perversión, la intimidación, la rebelión, el rechazo, la esquizofrenia, paranoia, enojo, odio, ira y rabia, resentimiento, amargura, falta de perdón, calumnia, inmoralidad, engaño, duda e incredulidad, pasividad, orgullo y falsa humildad.

En el nombre de Jesús, ato y destruyo a los espíritus de Acab y Jezabel, el miedo, la hipnosis y el trance hipnótico, la codicia, la adicción, las drogas, el alcohol y el comportamiento compulsivo.

En el nombre de Jesús, ato y destruyo todo mal que afecte el sentido de la vista, el olfato, el gusto, el tacto y el oído; todo mal contra las emociones; y todo mal contra los siete puntos del cuerpo utilizados por la brujería: la base de la columna vertebral, el bazo, el ombligo, el corazón, la garganta, el entrecejo y la coronilla.

En el nombre de Jesús, ato y destruyo todos y cada uno de los poderes malvados que llevan a estos sistemas hacia el mal en nuestros cuerpos, mediante la energía extraída del sol, la luna, las estrellas, los planetas, las constelaciones, la tierra, el aire, el viento, fuego, agua, luz, oscuridad, materia, elementos en forma de líneas, cuadrados, círculos, símbolos, artefactos y/o pociones contra mí.

En el nombre de Jesús, ato y destruyo cualquier transferencia de espíritus en mi familia, mis amigos y compañeros. Con la espada del Espíritu Santo, corto todos los lazos de las almas malvadas entre estas personas. Declaro que la sangre de Jesús cubre nuestra mente, nuestras emociones y voluntad, impidiendo que estos lazos del alma vuelvan a establecerse.

Oracion De Proteccion Personal Y Familiar

En el nombre de Jesús, cada espíritu en esta oración se despega de cada persona mencionada, así como de la persona que pronuncia esta oración. Esta oración también está en vigor para cada persona, con quien el que ora tiene contacto.

En el nombre de Jesús, los espíritus del infierno, y alrededor de quienes rezan y quien se reza por, y todos los espíritus familiares están completamente atados y están prohibidos de manifestarse, en el nombre de Jesús.

En el nombre de Jesús, ato y destruyo el poder de todas las maldiciones pronunciadas, todos los rituales o sacrificios, toda adivinación, hechizos, conjuros, meditaciones y toda brujería o magia.

Libero e invoco al Espíritu del Señor. El espíritu de sabiduría, comprensión, consejo, poder, conocimiento, y temor del Señor (Isaías 11: 2) sobre las personas que oran esta oración, y las personas oradas, junto con los espíritus de la misericordia, la gracia y la paz.

En el nombre de Jesús, coloco escudos de Fe sobre las mentes de estas personas para proteger contra la infiltración del control mental hasta el fin del tiempo.
Madre santísima y bendita, ven a mí!
Inderrotable guerrera frente a Satanás y toda escoria del infierno
que desea arremeter contra mí para atacarme y vencerme.
Guerrera de alabanzas,
guerrera con todos su legión de ángeles celestiales,
guerrera incansable, guiada por el Espíritu Santo.
Elevada por la Santa Trinidad
hasta el trono de la victoria contra todo mal.
¡Madre santísima y bendita, ven a mí!
Majestuosa señora y madre del mundo,
ven a pelear a mi lado una dura lucha,
que sin ti, me siento desarmado y sin fuerzas.
Sé mi apoyo, virgen y reina del cielo,
observa como me hieren, me acechan
y sobrepasan las cosas que habitan el universo.
Protégeme de mí mismo, de mis tentaciones a pecar,
a caer en las manos del demonio y ser guiado por su melodiosa voz.
¡Pelea a mi lado! majestuosa Virgen, Virgen gloriosa y amada.
Sitúate en cada rincón y costado de mi hogar,
de mi empleo, de mi centro de oración y de educación,
donde quiera que vaya, protégeme, sé tú mi muro, mi tanque, mi protección.
Defiende a mi alma y mi cuerpo, acurrúcame y rodéame
con tu bendito Rosario vigoroso y luchador.

En el nombre de Jesucristo de Nazaret, me acojo a la preciosa sangre incorruptible de Jesús sobre mí y mi familia y todo lo que nos pertenece. Pido que los grandes ángeles guerreros sean librados del Cielo para rodearnos y protegernos. En tu poderoso mazo de guerra me convierto, y destruyo todos los muros de protección alrededor de todas las brujas, brujos, hechiceros, satanistas, y similares, y rompo el poder de todas sus maldiciones, maleficios, hechizos, amuletos, fetiches, oraciones físicas, pensamientos, toda brujería, hechicería, magia, vudú, todo control mental, hechizos, pociones, encantamientos, muerte, destrucción, enfermedad, dolor, tormento, de poder físico, de guerra física, cadenas de oración, y todo aquello que se cruza en mi camino o el camino de mi familia, y lo devuelvo todo, junto con sus demonios, a quien los envía. Ahora, siete veces más fuerte, y se los transmito por la sangre de Jesucristo!
Padre, te pido que estas almas perdidas encuentren la luz de tu hijo Jesús. Sus propias trampas se han establecido contra sí mismos. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ahora los libero de todo control mental de Satanás. Padre, te pido que unas sus corazones al Espíritu Santo como una guía a tu hijo Jesús. Y así puedan ser liberados de las ataduras de Satanás.
Dios Señor nuestro, soberano de los siglos futuros, omnipotente y omnipresente, hiciste todo y todo transformaste gracias a tu Voluntad.
Tú que en Babilonia transformaste en rocío las llamas de los hornos, protégenos.
Tú que eres médico de nuestras almas; tú que eres la salvación de aquellos que en Ti confían, clamamos e imploramos: expulsa y ahuyenta todas y cualquier presencia maligna, cualquier maleficio, mal ojo, y acciones de personas malvadas y maléficas, que actúan sobre tu pobre siervo… (decir el nombre de la persona afectada) Haz que a cambio del maleficio él (ella) alcance en abundancia los bienes, la fuerza, las virtudes y la claridad.
Tú Señor soberano poderoso, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas, tus brazos altísimos y protectores y ven a proteger y a auxiliar ésta tu imagen, manda sobre ella a tu Ángel de la paz, fuerte protector del alma y del cuerpo, y Él alejará y mantendrá lejos a todas las fuerzas malignas, todas las maldades de las personas corruptas e envidiosas.
Así, debajo de tu protección, tu hijo (hija)… (decir el nombre de la persona), pueda cantar con gratitud: “El Señor es mi pastor y mi socorro, con Él no tengo temor de los hombres malvados y mentirosos, y tampoco tengo temor del mal, porque Tú estás conmigo, Tú eres mi Dios, mi fuerza, mi Señor Poderoso, Señor de la Paz, Padre de los siglos de los siglos”.
Sí, el Señor nuestro Dios, ten piedad de Tu imagen y salva y salva a tu siervo(a) suplicante… (decir el nombre de la persona afectada) de cualquier perjuicio y calamidad que vengan del maligno, protégelo (a) y ponlo (a) fuera del alcance del mal, por la intersección de la Bendita y Gloriosa Madre de Dios, la Santísima Virgen María, de los luminosos Santos Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel y de todos los Santos y Santas del Paraíso.
En el nombre de Jesús.
Amén”📷