Niveles de Energía y el Potencial del Ser: por el amado Maestro Kuthumi
Paz a los Hijos de la Sabiduría:

Con el objeto de crear una imagen más cristalina del ser, deseamos examinarlo en función de los niveles de energía. La parábola de los talentos revela que los individuos varían de acuerdo con los dones que han recibido. Esto es válido también en relación a los niveles de energía. La salud, el karma y la ambición están entre los muchos factores que gobiernan la abundancia de energía que uno tiene a su disposición. Los niveles de energía varían también dentro del marco de referencia de una norma con sus altas y sus bajas.

La mayoría de la gente no se da cuenta de que el potencial del ser está relacionado con la cantidad y la calidad de la energía que utilizan. La humanidad ha progresado muy poco en el estudio del ser porque no ha sabido cómo proceder. Por ejemplo, la idea del Alma ha sido preservada como una vaca sagrada. Los hombres no han considerado el alma como energía otorgada. Ellos suponen que el alma es una cualidad única aunque indefinida de la realidad.

Si pensáis en la naturaleza del alma como la naturaleza de Dios, y consideráis los siguientes hechos (1) que Dios, es energía ilimitada, (2) que al hombre se le ha dado una cantidad limitada de la energía de Dios, y (3) que la energía que ha recibido constituye el contenido del alma, estaréis en el camino correcto en vuestras investigaciones del ser.

Jesús, advirtió que los hombres podían perder su Alma, y por supuesto, existen muchas pruebas y situaciones abrumadoras que pueden agotar la cantidad de energía disponible para cada individuo. No digo que toda la energía que el hombre emplea provenga del alma, porque como sabéis el suministro del hombre de toda cosa buena y perfecta viene de arriba. Pero si relaciono la energía del alma con la manifestación temporal de la identidad. Esta energía anímica, o energía solar, es limitada en cantidad, algunos tienen mucho más de ella que otros. Lo que el hombre sembrare, eso también segará. Por lo tanto, el karma actúa como regulador, en parte del flujo de la energía del hombre desde su Presencia, así como también regula la cantidad de energía anímica que se le concede a la corriente de vida al inicio de cada encarnación.

La salud está relacionada con el karma porque ambos son acumulativos. La salud es el resultado de los usos pasados y presentes de la energía. La buena salud favorece el flujo constante de la energía. Lo contrario también es verdad. No podemos negar que hay buenas o malas energías. Sin embargo, recordemos que la energía en sí misma realmente no es ni buena ni mala; es la cualificación que se hace con la energía lo que determina la manifestación inherente a ella. Por lo tanto, en nuestro estudio tenemos que acordarnos de relacionar la energía y su cualificación con el ser.

Existe sin duda un ímpetu inicial o cantidad de energía otorgada al individuo como su porción divina. Esto se expone en la parábola del hijo pródigo. La Afirmación: «Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado», también proporciona un indicio respecto a la conservación del potencial de energía necesario para el ser, lo que podríamos denominar la «masa crítica».

Cuanta más energía tiene una persona, mayor cantidad es capaz de atraer; y cuanta menos energía posee, menor cantidad es capaz de atraer.

La necesidad de purificar las energías propias se vuelve cada vez más evidente cuando el individuo ve que el potencial de su vida depende de la calidad de su energía. De hecho una gran cantidad de energía de la que disponía una vez para su uso está ahora atrapada en los patrones imperfectos de sus propias aberraciones humanas. Como dinero que ha sido depositado en el banco como garantía, esta energía no puede ser retirada hasta que uno no haya cumplido con su obligación espiritual.

Aquellos que sirven a la humanidad en el campo de la medicina y la quiropráctica, especialmente los que se ocupan del sistema nervioso, entienden que cuando grupos de músculos se encuentran en un estado de tensión existe un enorme bloqueo de energía que mantiene tenso todo el cuerpo. Ellos saben que la liberación de la tensión de los músculos del cuerpo proporciona más energía tanto al cuerpo como a la mente. Del mismo modo, los que tienen comprensión de la mente  humana saben que cuando la psique se paraliza emocionalmente por diversos problemas, esto puede provocar problemas de doble personalidad. El incremento de la tensión mental y emocional crea una acumulación progresiva de fuerzas que se atraen y que se repelen, las cuales dividen al ser. Los que tratan la mente o la naturaleza emocional del hombre saben muy bien que cuando hay un  descenso en los niveles de energía, cuando sobreviene la fatiga, existe una mayor tendencia a los desórdenes mentales.

Por consiguiente, los que el hombre debe hacer es aprender a liberarse a sí mismo de las tensiones físicas, mentales y emocionales. Debe aprender a utilizar toda la energía que Dios, le ha dado, parte de la cual está en un estado de reposo y parte de la cual se encuentra en un estado  de movimiento. Debe aprender a deshacer las malas cualificaciones de energía de las cuales él es responsable; debe aprender a cualificar de nuevo lo que ha cualificado mal. Esto le dará un mayor cociente de energía que puede utilizar en el desarrollo de la verdadera conciencia del alma, porque los propósitos de la vida son que el hombre pueda dominar el universo mediante el dominio de sí mismo en primer lugar.

En un sentido muy real las energías espirituales de la imagen divina se reflejan en el espejo de la conciencia mortal. Estas energías traen como consecuencia la aparición de la fuerza anímica en la corriente de vida, pero deben ser continuamente aumentadas para que el alma en expansión pueda atraer una porción mayor de divinidad a la vida del individuo.

Todas las manifestaciones kármicas indeseables regresan a su punto de origen –que es el ser individual del hombre- cuando la fuerza de atracción en él, ya sea que haya sido calificada bien o mal, ha alcanzado una cierta intensidad. Por lo tanto, es conveniente que los individuos reconozcan el hecho de que cuando ellos atraen hacia sí mismos la naturaleza superior del ser, también están atrayendo la cantidad y la calidad precisas de energías que les servirán para fortificar el ser del hombre cuando llegue el día del ajuste de las cuentas kármicas en el que todo la negativo y lo positivo tenga que ser ajustado.

En nuestras consideraciones del potencial energético del hombre estamos interesado tanto en la  calidad con en la cantidad. Aunque es verdad que el absoluto lo es todo y  por lo tanto posee todo (en un sentido es poseído por todo), el deseo universal que el ser manifieste la pureza –sea éste el deseo del Señor del Universo macrocósmico o el de la mónada individual- debe ser un acercamiento progresivo para alcanzar cada vez más la realidad de la cualificación correcta.

Al pensar en el Alma como el depósito de las energías del mundo ígneo, experimentaréis un mayor sentido de responsabilidad de mantener el alma y su contenido en el altar de la pureza. Y quizás os pondréis a pensar más a menudo lo enormemente benéfico que resultaría –no solo para vosotros como individuos sino también para el universo como todo –si aprendierais a convocar la voluntad de cualificar de nuevo los pensamientos, sentimientos y creaciones negativos con la prístina belleza de la primera creación de Dios. ¡Pensad e los mundos de substancia mal cualificada que están esperando ser conquistados cuando practiquéis este arte supremo de la trasmutación!
Siguiendo al Maestro en la regeneración, acunando al Mesías infante de la realidad en el nacimiento del corazón, los hombres, comenzarán el proceso de expandir la comprensión del ser al convertirse en todo lo que es real y al descartar, mediante el volver a cualificar, todo lo que no lo es.

La tarea puede parecer interminable, el proceso complicado. No es así. Si no os volvéis como los niños no podréis entrar. Manifestar la conciencia del niño es desarrollar la magistral conciencia Crística que tomará dominio sobre la Tierra con gran éxito.

Aguardad, observad y trabajad. Porque el Padre trabaja con vosotros y en vosotros.

Fielmente, YO SOY vuestro hermano
Kuthumi