Espiritismo Venezolano y sus Cortes
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Alianza Naiguatá
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Conmemoración a Oiá-Yànsá en Umbanda

el Dom Dic 04, 2016 5:48 pm

Hoy, 04 de Diciembre se celebra a nivel internacional en la religión de la Umbanda el día de las reinas de los truenos: Santa Bárbara y Oiá-Yànsá.
 
Ellas son sincretizadas en gran parte de Brasil. Pero, ¿Quién es Yànsá? Ella es la señora de los vientos, de las tempestades. Como Orixá altiva, poderosa, guerrera, Yànsá tiene la fuerza que aplaca los rayos y los truenos. Es valiente y pendenciera, no acepta órdenes ni escucha insultos. Su temperamento es sensual y autoritario. Es el único Orixá con el poder de controlar la acción de los Espíritus negativos. Junto con Omulú es la dueña del cementerio, su color es el amarillo oscuro, su día en la semana es día lunes, pero los miércoles también es adorada, tal vez por su relación con Xangó.
 
Alegóricamente Yànsá puede ser ligada al arcano del Tarot “La Emperatriz”, ella representa como Orixá, la mujer que puede gobernar dentro de la realidad terrena, ligando el Espíritu con la carne. Este arcano sugiere una ligación espiritual por el emblema del águila en el escudo que carga. La connotación material es mayor que la espiritual, pues, el arcano trae entre otros significados, el mensaje de las riquezas y de la fortuna como forma de contentar al Espíritu. En la mitología griega, este Orixá alegóricamente tiene su paralelismo por Juno o Hera, diosa combatiente de la guerra. Su palabra clave es: oculto.

Yànsá, la mujer sin miedo
 
Sabemos que Yànsá es un Orixá que lucha contra preconceptos y estereotipos. Y fue así también con Omulú, el viejo señor de las pajas que fuese criado por Yemanyá, que para poder curarle las llagas tuvo que cubrir con paja su espalda. Así, él vivía, cubierto de pajas y por haberse vuelto poderoso hechicero, ganando poder sobre la muerte (dominio de la madre, Naná) muchos le temían.
 
Donde Omulú estaba, ningún otro ser vivo quería estar. Él, por tanto, vivía solitario, en medio de las florestas. Lo que no le agradaba para nada a su hermano de creación, Ogum, que resuelve llevarlo para una fiesta en el reino de Xangó, donde todos los Orixás estarían. Mucha danza, comida y fiesta deberían animarlo, pensó.
 
¡Allá estaba la nata! El salón parecía irradiar luz, tamaño era el brillo de las joyas de Oxum que la cubrían de los pies a la cabeza; Oxossi a su vez, danzada vigorosamente con su ofá (arco) para allá y para acá al sonido de los atabaques. Naná y Ewá, más quietas, hacían compañía al gran Orixalá, que participaba de todo al lado del rey de Oyó, que vibrante balanceaba sus Oxés (hachas) mientras seducía a la bella Oiá que giraba a su alrededor.
 
Ogum llega acompañado de Omulú y toda la fiesta se para. ¿Sabía aquella persona que nadie pensaba que aparecería y aparece? Un malestar es notado. Él rápidamente se coloca en el rincón, sentado, mirando el movimiento de los demás que rápidamente lo ignoran y vuelven a danzar.
 
Los susurros y señalamientos se hacían todo el tiempo. Oiá deja de danzar y curiosa se aproxima del hombre que creó un hueco en el salón, tamaña era la repulsión de los demás a las pajas, despertando la curiosidad de ella. Al final, ¿qué diablos estaba haciendo aquella mujer al lado de él? ¿No tenía miedo? Los otros lo tenían.
 
Cuando ella encuentra la parte que sería la cabeza de Omulú, entre las pajas, sonríe. Parece que era eso lo que ella buscaba. Sonriendo, da su mano, haciendo sonar los atabaques. Omulú es tomado por aquella energía magnífica de Yansá y acepta la invitación. Al sonido de los tambores que rasgaban la noche, ella requiebra y giraba alrededor del muchacho que tiene sus pajas levantadas mostrando a todos su belleza y deshaciendo el mito de que era un viejo atrofiado y purulento. Todas las Yabas de la fiesta pasaron el resto de la fiesta envidiando a Oiá, que tenía como compañía al señor de la tierra.





El físico y temperamento
 
A continuación algunos aspectos a los cuales son propensos los regidos por esta Orixá, entre los cuales sienten el impulso constante hacia dichas tendencias y actitudes:
 
Los hijos de Yansá son como ella: libres e independientes, no dan ninguna importancia a la opinión ajena (me consta, tengo hijas de Yansá demás a mi alrededor y eso es como un búfalo en embestida)… Aman la naturaleza, adoran viajar, son extrovertidos y gustan de diversiones.
 
Audaces, poderosos y autoritarios como ella, los hijos de esta Orixá no aceptan afrontas y encaran cualquier desafío prontamente. Su actitud es generalmente brusca y ellos tienden a intimidar a sus rivales con una violencia verbal que no mide palabras (me consta, discuten por todo y más que discusiones son preámbulos de una guerra). Nada queda por decir o hacer cuando un hijo de Yansá reacciona. Si no es provocado, sin embargo, es una persona capaz de tener un temperamento cuerdo y tranquilo.
 
La cólera de Yansá es igual a la de sus hijos: violenta e intimidante, ella no soporta ser contrariada. Son celosos, no admiten traición, pero son fácilmente envueltos en confusiones sentimentales (el elemento aire está asociado alegóricamente a la fluidez mental e imaginativa; ella rige los aspectos intelectuales del pensamiento y la imaginación), pues, se dejan seducir por promesas y elogios. En una unión analizan siempre las ventajas materiales y tienden a escoger a alguien con posición social y financiera mejor que la de él.
 
Adoran ser adulados, pero no se dejan llevar por elogios falsos, pues, saben exactamente cuáles son sus defectos y sus cualidades. Los hijos de esta Orixá tienen el dominio envidiable sobre su personalidad. Las restricciones y limitaciones son vencidas con fuerza de voluntad férrea. No hay nada que ellos se decidan a hacer y no lo consigan, no hay obstáculo capaz de detenerlos, ni enemigo capaz de derrumbarlos. Los impedimentos serán superados, uno a uno, con determinación y capacidad.
 
Son vengativos con los desleales, con los débiles, los mentirosos y con los tramposos. Son difíciles de perdonar (les cuesta) y ser complacientes, son rígidos en sus actitudes e inflexibles en sus opiniones.
 
Los ojos de los hijos de Yansá consiguen ver el alma de las personas, por la mirada, ellos dominan y conocen a todos (cualidad analítica por la observación referida al psicoanálisis). Sus cuerpos generalmente son fuertes, emanando vitalidad y sensualidad. No hablan mucho, no tienen gestos bruscos, parecen totalmente equilibrados. Pero esta calma es superficial y a cualquier momento puede venir una tempestad, pues, por dentro ellos están en permanente ebullición (me consta).
 
La franqueza de los hijos de Yansá es siempre verdadera, nunca dirán alguna cosa sólo para agradar. Sus elogios son verdaderos, sus críticas son contundentes y sus opiniones directas. Normalmente son adorados u odiados. Corajosos, no tienen miedo prácticamente de nada, ni de la muerte; en las emergencias consiguen pensar con frialdad y actuar con rapidez, son dotados de profundo poder de observación, no hay cómo mantener nada escondido de ellos. Exitosos en los estudios, porque tienen auto-control y aptitud para aprender con rapidez. Son afectivos y apasionados, aunque poco lo demuestren. Los sueños y pesadillas son casi una constante para estos hijos. En la madurez tienden a desarrollar depresión y van a intentar resolver solos ese problema.
 
Estos aspectos son genéricos. Cada individuo se halla en una sintonía en grado diferente y nivel evolutivo también diferente, por ello algunos expresan lo negativo e incluso contradicen las cualidades del Orixá regente (se hallan en desarmonía), no obstante, son patrones comunes que obedecen a la media de la población comprobadamente que son regidos e hijos de la Orixá.
 
Amor y matrimonio
 
Son amorosos y sensuales, quieren a alguien con temperamento educado, cortés, amable, encantador y romántico, que consiga equilibrar sus maneras áridas. Una compañía capaz de recortas las aristas que ellos van dejando por el camino, pacificadora y firme en el control de las situaciones difíciles que ellos crean. Ese alguien tiene que saber oponerse con firmeza a los excesos que los hijos de Yansá cometen, no debe ser muy dócil, lo que les haría parecer débil, ni intimidador.
 
La pasión es fuente que impulsa a los hijos de Yansá, van a exigir de sus parejas una reputación y comportamiento impecables. Son extremadamente fieles y consideran la fidelidad un asunto muy serio. Hay hijos de Yansá que experimentan de todo antes de resolverse a mantener un relacionamiento verdadero, son raros, e incluso estos cuando salen de esta fase, se consideran limpios, pues, no permiten que su alma sea contaminada. El celo de los hijos de Yansá es terrible, es necesario mucho coraje para enfrentarlo.
 
Siento herido o traicionado, no acostumbra manifestar sus sentimientos, disfrazando sus emociones a través de un comportamiento frío y distante. Casado, será dedicado al hogar y la familia. Todos tienen que gustar de lo que él gusta, ir a donde él va. Este comportamiento es muy sofocante, sus hijos más tarde reaccionan a tantas imposiciones. Son muy severos y exigentes en la educación de los hijos, imponiendo rígida disciplina en la infancia, dosificando con amor esta rigidez, lo que hará que su valor sea reconocido más tarde en la fase adulta.
 
Trabajo y dinero
 
Todo lo que envuelve la creatividad e imaginación está indicado al hijo de Yansá. Su capacidad de ganar dinero es grande. Sabe lidiar con finanzas, pues, aunque guste de gastar dinero, sabe hacer crecer lo que gana con su trabajo, sus investimentos producen lucros y le garantizan seguridad. Actividad constante mantiene al hijo de Yansá saludable y tranquilo, parado termina frustrado y deprimido o impaciente e irritado. Para él es esencial sentirse productivo.
 
Como patrón es exigente y motivador. Controla todo detalladamente y procura no dejar pasar nada desapercibido. Es infatigable y exige de sus subordinados mucha disposición para el trabajo. Como trabajador es discreto y eficiente, leal a sí mismo, su objetivo es dar lo que recibe por el salario que le pagan, por eso si fuera bien pagado, producirá mucho; es competente con lo que es de su obligación, no pierde tiempo innecesariamente, pero permanecerá en un determinado empleo mientras le fuera conveniente.
 
Salud
 
La salud del hijo de Yansá es buena, tiene el cuerpo fuerte y bien constituido. Enferma por causa de trabajo pesado, depresión, melancolía o por cometer excesos. Sus puntos débiles son el útero y los ovarios en las mujeres (un tanto común según lo observado), la vejiga y uretra en los hombres.
 
Sujetos a problemas en el hígado que alteran su disposición y los obligan a apartarse de determinados alimentos que gustan mucho, pero su poder de recuperación es sorprendente; es capaz de revertir un cuadro de enfermedad apenas usando su fuerza de voluntad, la fuerza de Yansá da a sus hijos el poder de curar el cuerpo a través de la mente (metafísica de la salud).
 
Por causa de actividades físicas está sujeto a problemas en las piernas, tobillos, espalda, columna y várices. Son vulnerables a accidentes con fuego y explosivos y es en la edad madura que él corre el riesgo de no creer en sí mismo y sus objetivos pasados. Es cuando la depresión puede hacerlo víctima; la religión o el redireccionamiento al trabajo en esta fase podrá ayudarlo sirviendo como antídoto para estos males.
 
El hombre de Yansá
 
Dotado de Espíritu extremadamente fuerte, es capaz de enfrentar todo lo que el destino le coloque en su vida. Dotado de ojos expresivos irradia una personalidad determinada y de fuerza impositiva, amorosa, generosa, leal, capaz de emociones profundas pero, sin embargo, es capaz de vengar cruelmente las afrontas recibidas, tratar fríamente a quien más ama, vivir de forma egoísta y tener explosiones violentas (patrones comunes, especialmente en el aspecto negativo). Tienen la innata habilidad de lidiar con lo oculto, es místico y exotérico, está preparado espiritualmente a animar y controlar a sus hermanos.
 
La mujer de Yansá
 
Sorprendente por los defectos y cualidades que posee, ardiente y leal, es una mujer que nunca fue dominada, adora la libertad y no admite perderla; de temperamento fuerte, precisa de suavidad en su vida, sólo que a veces confunde suavidad con debilidad y sueños con romanticismo. Es exigente y afectiva y transmite a sus hijos mucha sabiduría. Cuando están infelices, tienden a dormir demás. Extremadamente celosa y perspicaz, hace que sea imposible de ella esconder cualquier cosa, descubre mentiras o secretos como si adivinase, aunque sea investigadora y curiosa, descubre las cosas por intuición, un destello, una idea que le viene a la mente y a ella basta ir allá y conferir (otro aspecto común).
 
Puede ser excelente médium, extremadamente mística, será atraída por religiones afines. La viudez, las separaciones y las herencias están presentes en su vida como forma de ligarla a su Orixá, pues, la muerte y la regeneración son una constante en el destino de Yansá.



El día de hoy, 04 de Diciembre, su energía irradia en casa lugar del mundo que la conmemora. Los templos umbandistas cumplen con la obligación de realizar su festividad respectiva, donde se entregan los pedidos y ella reparte, de manera espiritual su bendición a todos los encomendados a ella (tengo una experiencia con una lluvia de luz en mi habitación a medianoche, cuando se entregó los pedidos en una fiesta) así que el día de hoy, una luz (vela), una oración y un punto en su conmemoración (opcional) representan una simpatía humilde para realizarse el día de mayor receptividad, en especial para quienes ya tenemos un nexo espiritual con ella. ¡Eparrey Yansá!

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«Aparte del Espíritu protector ¿está unido un mal Espíritu a cada individuo, con miras a incitarlo al mal y darle ocasión de luchar entre el bien y el mal? 
- "Unido" no es la palabra exacta. Bien es verdad que los malos Espíritus tratan de desviar del camino recto al hombre cuando se les presenta la oportunidad: pero si uno de ellos se apega a un individuo, lo hace por determinación propia, porque espera que el hombre le haga caso. Entonces se desarrolla una lucha entre el bueno y el malo, y la victoria corresponderá a aquel cuyo dominio el individuo entregue»
Libro de los Espíritus, cuestión 511.
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